Una horrible sensación de angustia recorría su cuerpo. ¿Que hacer? ¿Como proteger aquello que más amaba sin dañar a ninguna otra persona inocente? Preguntas sin respuesta.lor, tristeza, desesperación... ¿Que había hecho para merecer aquello? ¿Cómo podía solucionar los errores de un destino que había decidido arrojarla a un vacío de amarga soledad? Tantas preguntas, ni una sola respuesta. Desconsuelo, pesar, rabia...
Aquel suplicio tortuoso invadía su vida como una tormenta de arena en el desierto, cubriéndolo todo a su paso, zarandeando y agitando sentimientos ocultos, olvidados en un pequeño y recóndito rincón perdido en el alma de una joven indecisa.
Sentía el cúmulo de preguntas, la carencia de respuesta... el bloqueo de su mente, poco a poco más colapsada. Se sentía débil, sin fuerzas, superada por aquel descomunal abanico de sentimientos revueltos... Se sentía incapaz de hacer frente a su situación. Inepta e inútil.
Entonces aconteció un milagro basado en un gesto tan sencillo, tan vano, tan poco costoso... Un simple abrazo. Una clara demostración de cariño, de apoyo.
En aquel preciso instante recuperó su motivación, sus fuerzas para enfrentarse al trance que la asolaba. Su voluntad, ahogada en un inmenso mar de lágrimas, emergió de las aguas, salió a flote con la mayor solemnidad posible.
Podía hacerlo, podía afrontar aquella realidad. Las posibles respuestas empezaron a aparecer de la nada, el bloqueo de su mente se disipaba por momentos. Todo se arreglaría. Todo saldría bien. El poder de aquella majestuosa caricia se plasmaba en el ambiente y le otorgaba las fuerzas necesarias para solventar todos sus problemas.
Autora: JustSmileAndDreams
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