martes, 31 de julio de 2012

Todos tenemos derecho a amar y a ser amados.

Es tan divertido, tan sincero y simpático. Me encanta su sonrisita de niño travieso y sus ojitos marrones... si, no son ni azul cielo, ni esmeralda, ni destacan mucho... son simplemente marrones, pero el destello que los impregna es inconfundible. Transmite tanta ternura, tanta gracia... 
Él, simplemente él... tal y como es, es maravilloso. Me gusta mucho, pero él no sabe nada. Es como mi amor secreto y a pesar de pensar continuamente en él, de soñar con un futuro juntos; estoy casi segura de que no será así, de que siempre seguirá siendo mi amor secreto y nunca sabrá que aunque somos amigos, yo lo deseo como algo más...
Seguro que no soy la única, que todas alguna vez hemos tenido o tendremos algún amor secreto... Pero, y ellos?  Nunca me había parado a pesar que ellos también pueden tener amores secretos. Al fin y al cabo, también tienen derecho a amar. Imagina que mientras tú piensas en ese chico especial que no tiene ni idea de lo que sientes por él, que piensa que tan solo le ves como un amigo más; otro chico cualquiera, alguien que conoces, está pensando en ti de esa forma tan apasionada. No es ningún imposible, es más, es muy probable que así sea. Todos, absolutamente todos las chicos y todas, absolutamente todas los chicas tenemos si no un amor secreto, al menos una persona por la que nos sentimos atraídos o que vemos de un modo distinto a los demás de su mismo sexo.
¿Y si eres el amor secreto de el chico que se sienta en la última fila? ¿O de ese chaval que repitió curso? ¿Y si tu mejor amigo siente algo más que amistad por ti? O... imagínate por un segundo que esa persona tan especial para ti, el mismo que se cuela en tu cabeza continuamente, siente exactamente lo mismo hacia tu persona. 
Las posibilidades son infinitas. Al igual que todos tenemos derecho a amar, también tenemos derecho a ser amados.

Autora: JustSmileAndDreams


sábado, 28 de julio de 2012

Una vida completa

1 año: "Mamá", "Papá", "Agua", "Patito", "Ñam ñam" y algunas palabritas más, son las que salían de mi pequeña boquita de bebé... Palabras sencillas e inteligibles, claro. Además, seguramente reproducía los típicos sonidos de los bebés que nadie más aparte de ellos mismos, entienden.
Lo he olvidado todo sobre mis primeros meses en este mundo. Al parecer no tenía capacidad para retener recuerdos. Por suerte tengo a mis padres y hermano que suelen hablarme de mi forma de actuar en esa época. Siempre que me cuentan como pasé del taka-taka y los gateos a mis primeros pasos; como en lugar de pronunciar "Jose Manuel" para llamar a mi tete, decía "Emanel"... veo sonrisas en sus rostros. Me alegra pensar que soy la razón de esas sinceras muecas de felicidad. Me alegra verlos felices.

2 años: " Al corro de la patata, comeremos ensalada, como comen los señores, naranjitas y limones...", "Cucú cantaba la rana, cucú debajo del agua..:", "Tengo, tengo, tengo, tú no tienes nada..." Recuerdo docenas de canciones como estas. ¡Me encantaba cantar! También solía dibujar... bueno, sí es que a hacer rayas de colores se le puede llamar dibujar. Los 2 añitos fue mi etapa de exploradora. Tenia curiosidad por todo lo que veía y me gustaba coger y examinarlo todo... y lanzarlo contra el suelo también. 

3 años: "Pinocho", "Alicia en el país de las maravillas", "Los 3 cerditos" y muchos más cuentos que mi madre solía contarme antes de ir a dormir. Las estanterías estaban repletas de estas historias infantiles y también de esos libros tan graciosos para colorear y poner pegatinas. 

4 años: ¡Guardería! Ya había estado en otra distinta durante los 2-3 años pero no lo recuerdo. Conocí a montones de niños y niñas como yo y disfrutaba jugando en el tobogán y los columpios y balancines a la hora del patio.

5 años: Mi primer amor. Creo que nunca le olvidaré por mucho tiempo que pase, que podría reconocerlo por muy cambiado que estuviera... Pero tan solo fue un amor de verano, sobretodo porque lo conocí en la escuela de verano y cuando acabó, sabíamos que no volveríamos a vernos, aunque no fue así...

6 años: Abandone a mis queridos manguitos de Piolín y me dediqué a zambullirme en el agua y mover los brazos y las piernas. El mismo año mejoré mi habilidad para leer e incluso les leía cuentos a mi peluches.

7 años: Paso de educación infantil a primaria. Seguía en la misma escuela, con mis mismos amigos... jugábamos al pilla-pilla, al escondite... y odiábamos los dentistas.

8 años: Seguíamos odiando los dentistas. Nos gustaba ir mellados y corretear y brincar. Nos centrábamos en divertirnos al máximo.

9 años: Comuniones. Mi madre me compro vestidos y ropa bonita para asistir a las eucaristías de mis amigas. La ropa la elegía ella, yo ni siquiera prestaba atención a como me quedaba o si me gustaba el diseño... todo el tema de ropa es muy distinto ahora.

10 años: Empezamos a interesarnos por los chicos y hacíamos parejas imaginarias. Cotilleábamos, nos peleábamos y nos reconciliábamos, disfrutábamos de las clases extra-escolares de gimnasia rítmica...

11 años: Último año de primaria. Nos asustaba la idea de pasar al instituto, de cambiar de profesores y cambiar el edificio que había sido nuestra segunda casa durante tanto tiempo... Nos asustaba ser los novatos y los más peques del instituto, después de estar siendo los más mayores del cole. Creíamos con toda seguridad que habría matones como "Nelson" de los simpsons o "Buford" de Phineas y Ferb que se meterían con nosotros y nos robarían el almuerzo... suerte que solo eran invenciones nuestras.

12 años: A pesar de que nos prometimos seguir juntos en el instituto, todo cambió. Nos separaron en distintas clases. Nos separamos poco a poco de nuestros amigos de la infancia e hicimos nuevas amistades. Nos parecía una injusticia tener que levantarnos 1 hora más pronto, tener que ir nosotros a las clases que nos tocaban, en lugar de venir los profesores... pero, en cambio, nos gustaba no tener instituto por la tarde. Creamos un grupo de mejores amigas y aunque a veces había peleas, nos lo pasábamos genial juntas.

13 años: Expulsión de una miembro de nuestro grupo de mejores amigas por falsedad... Fue una traición muy fuerte, al principio me resulto duro al recordar todo lo que habíamos pasado juntas, pero fueron pasando los meses y ya no existía ninguna pelea interna del grupo... Así nos dimos cuenta de que ella era la causante de todos nuestros males y que habíamos hecho bien en apartarla de nosotras. 

14 años: Nuevo curso, nuevos compañeros. En este año nos hemos dado cuenta de quienes somos amigas de verdad. Hemos tenido muchos obstáculos pero los hemos superado juntas. Conservamos nuestro círculo de mejores amigas pero nos abrimos a más gente. 
Muchas nuevas amigas ocupan ahora mi corazoncito. He recuperado definitivamente a mi mejor amiga del cole y he comprobado que con ella tengo un lazo muy fuerte. He revelado secretos muy importantes a mi confidente más fiel, he soñado con amores imposibles, he vivido con mi hermano a más de 1000 kilómetros de mí...

15 años: ¡Quinceañera! Tras uno de los mejores cumpleaños de mi vida con mis mejores amigas (menos 2 a los que el destino les impidió estar conmigo en este momento tan especial de mi vida), coincidiendo con la ceremonia inicial de los juegos olímpicos 2012 en Londres, solo puedo decir que sigo siendo la misma chica que todavía guarda en su cabecita a todos esos amigos que una vez ocuparon su corazón, que aún no olvida el nombre de ese chico tan especial que consideró su primer amor, que da gracias al destino por haber cruzado su camino con las chicas más maravillosas del mundo y que tanta alegría le transmiten... 
¡La misma chica de siempre pero "Quinceañera"!

miércoles, 25 de julio de 2012

Dos mundos donde elegir


Perfección, felicidad... son dos mundos tan distintos:

En el "Mundo de la perfección", todo es superficial. En las cabezas de todos sus habitantes está clavada la idea de que la perfección te da poder, te hace sentir superior a los demás y para lograrla solo hay que preocuparse del aspecto externo, de todo aquello que los demás ven, por lo que lo prioritario es la belleza. Belleza que únicamente se consigue con toneladas de maquillaje.
Todos los habitantes de este infeliz mundo luchan entre sí por ser los más perfectos, pero ¿acaso este mismo afán por la perfección no es algo que los hace imperfectos? Son mezquinos con sus iguales, precisamente porque no quieren tener iguales, buscan la superioridad. Son falsos, se esconden bajo capas y capas de innumerables productos cosméticos, que al parecer les nublan la vista y la mente y no les dejan pensar claro.
Solo hay una ruta hacia la perfección, y esa ruta no incluye ni amor verdadero, ni amistad sincera, ni felicidad auténtica... ni realidad... Es un mundo miserable, donde el objetivo es imposible de alcanzar.
A veces sus habitantes son capaces de abrir los ojos y darse cuenta del mundo en el que viven, y se llenan de valor para huir de su prisión de perfeccionismo y encaminarse al "Mundo de la felicidad".

En el "Mundo de la felicidad", lo importante es el bienestar y no hay una sola ruta para llegar a ese estado de dicha. Hay multitud de ellas: amistad, cariño, familia, amor, satisfacción, dulzura, diversión... Son ríos distintos, pero todos conducen al mismo mar: al mar de la felicidad.

Es un mundo donde también existe belleza, pero belleza pura y natural. Nadie se oculta bajo pringues y mascaras. No se pretende la perfección, ya que simplemente no existe. Los habitantes de este alegre mundo son bondadosos, sin importar sus aspectos exteriores. No luchan, no hay batallas por la superioridad. La igualdad no les separa, sino que les une. Son felices con sus iguales y se respira pureza y autenticidad en el cariño que se dedican los unos a los otros. Los habitantes de este mundo lucen sonrisas sinceras, algo que el el "Mundo de la perfección" ni se sabía que existía. Es un mundo generoso que abre sus puertas a cualquiera que desee seguir una de las rutas hacia la felicidad.
Sin embargo, a veces los habitantes perfeccionistas e infelices de del otro miserable mundo traspasan las puertas del "Mundo de la Felicidad" y secuestran a algunos de sus habitantes, inculcándoles ideas de perfeccionismo y belleza y arrastrándoles a su nueva vida de torturas llamada "Mundo de la Perfección".

Autora: JustSmileAndDreams


martes, 24 de julio de 2012

Rte: Tu "Bella Durmiente"


Querido príncipe mío,

Recuerdo la primera vez que me besaste. Fue como si yo fuera tu "Bella Durmiente" y tú me hubieras despertado con uno de tus dulces besos. Sin embargo, la sensación que me produjo fue la contraria. Todo era tan perfecto que parecía un recóndito deseo guardado en mi mente; pero entonces volviste a besarme, sentí tus labios junto a los míos y supe que eras real. Dedicaste toda tu vida a hacerme vivir en un sueño y ahora que el sueño se ha vuelto amargo y eterno, ya no hay nada que puedas hacer. No te sientas culpable, mi príncipe: Tus besos eran mi medicina ante cualquier dolor, sin embargo, la muerte no tiene cura. 

Te seguirá amando por siempre,
Tu princesa
 Autora: JustSmileAndDreams

lunes, 23 de julio de 2012

No es falta de amor, es falta de amar.

La tristeza se apodera de ti, alimentada por celos y envidia. Ves a todas esas chicas felices con sus novios paseándose por los jardines del "Retiro" y ansias estar en el lugar de alguna de ellas.
Fijas tu mirada en una en particular y observas como entrelaza sus dedos con los de su pareja. Piensas en el roce de sus manos, en lo romántico que parece y en lo mucho que te gustaría experimentarlo... Entrelazas tus manos y acaricias tus dedos, imitando los movimientos afectuosos de "él" hacia "ella", pero sabes que no es lo mismo. 
Examinas la mirada de ella y descubres un brillo en sus ojos... "¿Alguna vez podré apreciar ese mismo brillo en mis propios ojos?" 
Ves como "él" le dedica carantoñas graciosas solo para poder contemplar su preciosa sonrisa... "¿Alguna vez alguien se esforzará en hacerme sonreír solo porque anhele mi sonrisa?"...
Ahora, "ella" se aferra con su brazo izquierdo al cuerpo de "él" y "él" la corresponde con un ligero achuchón, atrayéndola hacia su cuerpo. "¿Alguna vez alguien me abrazará atrayéndome hacia su cuerpo?" 

"Ella" sonríe y le mira a los ojos. Detienen su paseo y se quedan el uno frente al otro, cruzando sus miradas. "Ella" le rodea el cuello con sus brazos. "Él" la coge suavemente por la cadera atrayéndola, de nuevo, hacia su cuerpo. "Ella" no se resiste. "Él" apoya su frente en la de "ella" y "ella" levanta lentamente sus talones. ¡Y entonces sucede! Los ojos de ambos se cierran y sus labios entreabiertos se juntan, se rozan y tras unos tres segundos se separan. Abren los ojos y vuelven a mirarse. Entrelazan de nuevo sus manos y reanudan su paseo, sonrientes y felices.
"¿Alguna vez podré experimentar un verdadero beso?"
"¿Alguna vez existirá una persona que me quiera?"
"¿Alguna vez tendré a alguien a mi lado?"
Son muchas preguntas, con respuestas desconocidas.
Te sientes sola. La lagrimas brotan de tus ojos y no puedes dejar de pensar en lo mucho que envidias a esas parejas felices. Su felicidad te afecta negativamente y la soledad se apodera de ti. Sientes que necesitas a alguien que te quiera, que esté a tu lado... Eso es lo que piensas, pero ¿Y si lo que necesitas no es que alguien te quiera, sino querer tu a alguien? En ese caso; no es falta de amor, es falta de amar.

Autora: JustSmileAndDreams


domingo, 22 de julio de 2012

Eres el reflejo de lo que detestas.

Dices que no has cambiado. Que sigues siendo la misma de siempre... ¿De verdad lo crees?
Me parece genial que hayas conseguido superar tu timidez, que te resulte fácil hablar con la gente que no conoces y hacer amistades; pero no entiendo como has podido convertirte en una persona tan diferente. 
No solo has cambiado algunos detalles de tu carácter, prácticamente los has cambiado todos. No solo has cambiado tus gustos... te has transformado radicalmente en otra persona. Ya no te reconozco.
¿Recuerdas esas chicas a las que tanto detestabas por su carácter hace nada?¿Las mismas superficiales que solo piensan en ser el centro de atención?... Pues eso es lo que eres ahora. Te has convertido en algo que odiabas y aun no llego a entender la razón.


Autora: JustSmileAndDreams


sábado, 21 de julio de 2012

No puedo seguir con mi vida, si tu no formas parte de ella.

"No me importa lo que opines sobre mí; yo voy a seguir con mi vida. No me importa que me ignores; lo mismo haré yo contigo. No me importa que no pienses en mi; tampoco yo pienso en ti"... Pero, acaso ahora mismo no estoy pensando en ti. Acaso no estoy demostrando que me es imposible ignorarte, que me importa tu opinión sobre mí y que no puedo seguir con mi vida, si tu no formas parte de ella...
Una vez más, mi intento de convencerme a mi misma de que nada de lo que tenga que ver contigo me importa, ha fracasado. No puedo mentirme a mi misma, yo sé muy bien como me  siento. Sé que no puedo apartarte de mi cabeza, sé que no puedo dejar de inventar reconciliaciones y nuevas esperanzas y que una parte de mi corazón aún te pertenece... Pero por desgracia, también sé que posiblemente mis esperanzas renovadas de volver a estar junto a ti solo serán eso, simples esperanzas que puede que nunca lleguen a cumplirse.

Autora: JustSmileAndDreams