viernes, 26 de octubre de 2012

La vida

La vida. Crees que lo sabes todo sobre ella... Pero, en realidad, no sabes nada.
Cada nuevo día, vas descubriendo cosas que antes no sabías ni que existían.
Por muy simples que sean, estos nuevos descubrimientos van sucediéndose continuamente. Y a pesar de esto, a pesar de saber que un nuevo día significan muchos nuevos conocimientos, cada nuevo día crees que lo sabes todo sobre la vida.

Solo una mente prodigiosa y honesta se daría cuenta que ni el más sabio de los hombres es capaz de saberlo todo sobre la vida.
¿Que si una de esas personas soy yo? Por supuesto que no.

Si cada nuevo día conlleva nuevos conocimientos, ¿no será la persona que más días haya vivido, aquella que lo sepa todo sobre la vida?... No. Es muy posible que sea alguien sabio que sepa responder a todas y cada una de las preguntas que le formules; pero, ¿Eso significa que lo sabe todo sobre la vida?... Claro que no. Esas preguntas que evidencian su desconocimiento y sabelotodismo son ni más ni menos, que las preguntas que nadie puede formular. Preguntas ocultas a los seres humanas, sin referencias conocidas.

Ni una persona que viviera miles de años, es decir, innumerables nuevos días con incontables nuevos conocimientos; podría saberlo todo sobre la vida.

La vida es una fuente infinita de conocimientos, una fuente inagotable y abierta a todos los que deseen beber de ella.

Autora: JustSmileAndDreams

martes, 9 de octubre de 2012

Nuestra obra de arte...

"El tiempo lo cura todo", decían cuando lo nuestro se rompió en innumerables y diminutos pedacitos. "Todo se arreglará, ya verás"...

Formábamos la mayor obra de arte, la más bella, la más hermosa... sin embargo, era demasiado frágil para sobrevivir a tiempos de tempestades y catástrofes...


Y cuando pasó sobre nosotros ese horrible huracán, los daños fueron notables. Todo lo que amábamos el uno del otro desapareció y solo quedaron los defectos, las falsas pinceladas de una obra mediocre...

Yo siempre supe que esos frágiles pedacitos de cristal no podrían recobrar el brillo y la belleza que habían mostrado cuando estábamos juntos. Siempre supe que lo nuestro nunca se arreglaría y aun así, decidí esperar, con la esperanza de que sucediera un milagro, de que nuestra obra de arte se restaurara por completo o al menos, lo suficiente para volver a estar juntos.

El tiempo puede curar un corazón herido, pero también puede herir a un corazón que espera.


Autora: JustSmileAndDreams

miércoles, 26 de septiembre de 2012

By JSAD to EK

Por muchas batallas que libren la distancia que nos separa y nuestra amistad, el sentimiento que nos une vencerá en la guerra final.



TKCL Cherry!

Autora: JustSmileAndDreams

lunes, 10 de septiembre de 2012

El ángel de mi vida

-Papá, ¿por qué te casaste con mamá?
+Cielo, deja que te cuente una historia. Hace tiempo...
-¿Cuanto tiempo?
+Mucho, muchísimo tiempo. Un ángel bajó del cielo...
-¿Un ángel?... ¿Y porque bajó del cielo?...
+¿Por que... tenía una misión?
-¿Que misión, papi?
+Un misión... secreta. Pero cuando el precioso ángel alado...
-Alado es que tiene alas, ¿no?... ¿Y como eran sus alas?
+Eran alas... celestiales, muuy grandes y blancas como la nieve. Continuo: Cuando el ángel se dirigía hacia su objetivo, algo le llamó la atención...
-¿Lo que, lo que?
+¡Algo! Luego te lo diré. En fin, el ángel se vio obligado a cometer un hurto...
-¿Que es eso, papi?
+... es como un robo...
-Pero... ¡Los ángeles no roban! Los ángeles son buenos, ¿Verdad, papá?
+Sí, cariño. Los ángeles son bueno, pero este ángel era especial. Cuando volvió al cielo, los otros ángeles, que sabían lo que había hecho, desterraron al pobre ángel...
-¿Des-tra-on?
+Desterraron. Quiere decir que... decidieron que no podía quedarse con ellos en el cielo y el pobre ángel tuvo que marcharse.
-¿Y donde fue?
+Bajó a la Tierra y como los otros ángeles habían hecho desaparecer sus alas, pasaba desapercibida... es decir, que era como una chica normal...
-¿Era un ángel chica?
+Si, era un ángel chica. Y, aunque no tenía alas, me pareció la chica más preciosa que había visto nunca.
-¿La viste?
+Sí. La vi, la conocí, nos hicimos muy amigos y acabé casándome con ella.
-... Mamá? Mamá es un ángel?
+Sí, cielo. Mamá es un ángel, el ángel más hermoso que ha existido jamás. Pero no le digas que te lo he contado, eh.

Le dio un beso en la frente, arropó a su pequeña y se dirigió hacia la puerta.

-¿Papá?
+Dime, mi amor.
-¿Que hizo mamá para que le quitaran las alas y la... des-tre...?
+Desterraran. Ja ja.
-Pues eso. ¿Que hizo, papi?
+... me robó el corazón...



Autora: JustSmileAndDreams



viernes, 31 de agosto de 2012

Una amarga despedida...

Siento como se me corta la respiración. La opresión en mi pecho, las lágrimas que empiezan a precipitarse de mis ojos como dos pequeñas cascadas. Trago saliva.
"No puede ser, debe ser un malentendido" pienso.
Le escribo, le pido que me lo explique porque no puedo creerlo. Le suplico con todas mis fuerzas que no lo haga, aún sabiendo que no es decisión suya. "Enviar".

¿Por que no contesta? Estoy tan confusa. Necesito esas respuestas ya... Le vuelvo a escribir pidiéndole un respuesta. "Enviar"... Solo ha pasado un minuto desde que le he enviado el mensaje anterior, pero para mi han simulado ser horas.
"Puede que solo vaya de viaje" pienso mientras espero una respuesta... o más bien lo deseo; Sí, deseo con todas mis fuerzas que lo haya interpretado mal, que no signifique nada.

1 mensaje nuevo.
Hago click lo más rápido que puedo. Observo impaciente como la rueda se carga. "Vamos, vamos"...
Por fin... leo sus palabras y no doy crédito a lo que ven mis ojos. ¿Es una despedida? Sí... posiblemente lo es, pero me cuesta leer con la vista nublada por el llanto. Sus palabras provocan mayor corriente en las cascadas que surcan mi rostro.
Coloco de nuevo mis manos en el teclado e intento escribirle lo que siento, pero mis dedos parecen tener vida propia y solo consigo formar palabras sueltas, simples palabras unidas por puntos suspensivos. "Enviar"

Intento volver a la calma, pero me resulta muy dificil. "Seguirás siendo mi mejor amiga, mi cherry, la chica que me comprende y me soporta en cualquier momento...". Sus palabras resuenan una y otra vez en mi cabeza.
El ambiente a mi alrededor se vuelve molesto, ajeno a la tristeza que se expande en mi interior. Me cubro el rostro con mis manos, aislándome de la realidad. Sumergiéndome en mis apenados pensamientos...

1 nuevo mensaje.
Intenta quitarle importancia a la situación, insiste en que seguiremos en contacto, en lo muy agradecida que está y en lo mucho que me quiere...

Más lágrimas en mis mejillas, mayor sensación de abatimiento... intento contestarle, pero me veo incapaz de hacerlo. Me cuesta escribir las palabras adecuadas... palabras, ¿eso es lo que habrá entre nosotras a partir de ahora? No, sé que no. Seguiré queriéndola igual o incluso más de lo que la quiero ahora, nunca nadie podrá ocupar su lugar en mi corazón, siempre será mi cherry...
Si estás leyendo esto, quiero que sepas que por muy lejos que estés, siempre nos unirá una fuerte amistad.

TKCL Cherry!!

Autora: JustSmileAndDreams

martes, 28 de agosto de 2012

No tengo miedo a volar...

Sí, lo digo aquí mismo, alto y claro. No tengo miedo a volar... siempre que estés a mi lado. ¿Y sabes por que? Porque tú me haces sentir segura. Siento que mientras esté cerca de ti, estaré bajo tu protección. Si me caigo, ahí estarás tú para amortiguar mis caídas y ayudarme a ponerme en pie. Si extiendo mis alas y logro volar, ahí estarás tú para vitorearme y animarme a seguir mi camino celestial. 

Podría dejar mis alas encogidas junto a mi cuerpo, pero ¿Por que hacerlo sabiendo lo maravilloso que puede ser el futuro tras el intento? No tengo miedo. Tú me das ese valor, esa valentía, ese empujoncito que necesito para intentarlo. ¿Por que ocultar la belleza del coraje? No tengo miedo a volar, no tengo miedo a nada. Siento que a tu lado pudo lograr todo lo que me proponga, que mis sueños pueden hacerse realidad. No encuentro motivos para no extender mis alas y surcar el cielo, buscando esos sueños celestiales y esforzándome por cumplirlos; sabiendo que pase lo que pase siempre me quedarás tú.

Autora: JustSmileAndDreams

domingo, 19 de agosto de 2012

Una confusa realidad

Primera Parte

Rabia, ira... ya no puedo soportarlo. La odio, la odio con todas mis fuerzas. Su cara feucha y redondeada, sus brazos grandes y blandos; su pecho, apenas existente; su pelo atolondrado y estropajoso, imposible de dominar... Veo la debilidad en sus ojos y al instante me descubro detestándola también por esa razón... ha dejado que todo la supere... ¡se ha rendido!
No soporto esa renuncia a la esperanza, a la posibilidad de alcanzar una vida grata y feliz junto a alguien que la quiera... ¡No tolero más su actitud!
Me es difícil creer que haya sido capaz de resignarse así; de escoger tener una existencia triste y solitaria, en lugar de luchar por lo que quiere; por una vida alegre, rodeada de gente que la quiera, que la vea guapa y... delgada...
No soporto verla así. No soporto como me mira con odio, con furia... sin hacer nada salvo dejar que el tiempo pase... Ni siquiera limpia las lágrimas de sus ojos, simplemente deja que se deslicen por sus mejillas, marcando la fragilidad en su rostro... ¡La odio!
Quiero que se vaya, que desaparezca... pero ella sigue ahí, inmóvil, frente a mí... Parece enfurecida, pero sigue dominándola la debilidad...
Siento repugnancia, aversión...
-"Me das asco"-me dice.
No esperaba esas palabras de ella, las lágrimas surcan su rostro y ahora, también el mío... No puedo permitir que me trate así... si quiere pelea, la tendrá.
Levanto el puño, decidida a hacerle pagar por lo que ha dicho, ¿Como se ha atrevido?... sin embargo, ella levanta también el suyo... supongo que a percibido mis intenciones y pretende defenderse, pero... como lo ha hecho tan rápido. Hasta podría decir que incluso ha elevado el puño al mismo tiempo que yo...
No lo pienso más, cojo impulso con fuerza y lanzo un fuerte derechazo hacia ella, observando como ella imita mis movimientos... Noto como mis nudillos llegan a su objetivo, pero me sorprende la firmeza de su piel...
Caigo al suelo, desvalida., confusa por lo ocurrido...  La piel de esa chica era tan fuerte, tan rígida...
"Su puño ha sido más rápido que el mío, ha debido golpearme y habré caído al suelo desorientada"-reflexiono
Me llevo la mano derecha al pómulo, palpando mi cara con cuidado para confirmar los daños. Aparto la mano y me asusto al comprobar la cantidad de sangre que se desliza por la palma... 
"No puede ser, mi cara... estará... destrozada"-pienso horrorizada, imaginando mi rostro quebrado.
Me levanto atemorizada, apoyándome en ambas manos. Un alarido de dolor recorre mi garganta y sale con  fuerza al exterior, produciendo un agudo chillido. Me duele. Miro mi mano ensangrentada, la misma con la que he palpado mi rostro hace unos segundos, la misma con la que he golpeado a esa chica... ¡La chica! Miro a mi alrededor, escrutando cada rincón de la habitación que hace un par de minutos parecía mucho más grande... No está, ha desaparecido. A pesar de que es lo que deseaba, me aterra que se haya esfumado tan rápido... 
"Se habrá asustado, le he dado bien fuerte"-medito.

Vuelvo ha sentir dolor y dejo escapar un par de gemidos. Desvío mi mirada hacia el suelo... Sangre. Toda la moqueta está manchada de ella, como si hubiera habido una batalla campal en la habitación. Observo mi mano derecha de nuevo, intentando comprender por que la rojiza sustancia gotea de ella, cuando es en mi rostro donde está el moratón que esa fulana me ha provocado... 
Súbitamente, me percato de que no es la herida de mi cara lo que me causa el dolor, los gemidos... es más, es como si ella no hubiera llegado a golpearme. Miro por tercera vez mi mano ensangrentada, notando el ardor de la sangre. Instintivamente la llevo hacia mi pecho, sujetándola con la palma de la mano izquierda, que parece intacta... Contemplo mis nudillos rojos, cubiertos totalmente por la sangre y los examino cuidadosamente... algo sobresale de ellos, como pequeñas piezas rojas y... deslizo mi otra mano por la superficie de las piezas...
-"¡Ah!"-exclamo dolorida de nuevo.
Giro mi mano izquierda y observo nuevas heridas en la palma. Vuelvo a analizar las piezas cortantes y afiladas, clavadas en el dorso de mi mano derecha. Agarro uno de ellos con fuerza, intentando no rozar sus bordes para no cortarme... Duele, duele, ¡duele mucho!... lo suelto... las piezas están bien encajadas. Decido no moverlas de su posición y me cubro la mano ensangrentada con una camiseta, hace un instante colgada de la percha metálica de la habitación. Me fijo en otras piezas similares esparcidas por la superficie de la cómoda. Cojo una de ellas y la observo... ¡Es ella! Suelto la pieza que cae al suelo, fraccionándose en cientos de pedacitos minúsculos...
"¡Era ella, lo sé... la he visto!"-pienso paralizada por la impresión.
El miedo recorre mi cuerpo...
"¿Estaba... atrapada?"-me pregunto.
Empiezo a sentirme mareada. El equilibrio abandona mi cuerpo por un segundo y me veo obligada a apoyarme con la mano izquierda en la cómoda. Al estabilizarme, la levando de inmediato. Ha empezado a sangrar igual que la derecha y reparo en los pedacitos de color indeterminado que se han encajado en mi piel... son los mismos que estaban en la superficie de la cómoda... Contemplo como lentamente se van cubriendo de rojo y observo el asombroso parecido con las piececitas afiladas y rígidas, clavadas en los nudillos de mi otra mano...
El constante mareo me impide pensar adecuadamente, pero juraría que todos los pedacitos: los de la cómoda, los de los nudillos y los ahora encajados en la palma de mi mano... juraría que todos ellos provienen del mismo lugar.
Miles de pensamientos acechan mi cabeza: esa insolente, atrapada en ellos... la dureza de su piel, la indolora herida de mi rostro... sus palabras llenas de odio... "Me das asco"...yo había pensado lo mismo sobre ella, pero no había osado a faltarle el respeto de ese modo... o al menos, eso creo...

Las heridas me sangran y apenas puedo mantenerme en pie... un último pensamiento recorre mi mente... sus ojos... estaban llenos de odio, como los míos. Ahora que reflexiono sobre ello, me parece descubrir un asombroso parecido entre nosotras: La misma cara redondeada, los mismos brazos grandes y blandos; el mismo pecho, apenas existente... el mismo sentimiento de soledad en nuestras miradas...
Siento que mi cuerpo se desploma, siento un fuerte golpe primero en la cadera y luego en la espalda... Todo empieza a oscurecerse hasta que el negro es el único color que vislumbro...