miércoles, 16 de marzo de 2016

Cambio de rutina, cambio de aires

Suena el despertador, hora de levantarse. Desayuno, aseo y a empezar un nuevo día, idéntico al de ayer y exacto al de mañana. Es extremadamente extraño que si día tras día hacemos lo mismo, no acabemos aburridos de  nuestra propia existencia. De vez en cuando es bueno variar un poco la rutina para que no nos domine. ¿Y si hoy me levanto más temprano y disfruto viendo como amanece? ¿Y si paro la alarma y me quedo en la cama un rato más? ¿Y si este fin de semana, en lugar de estudiar o revisar faena del trabajo (como acostumbro a hacer) me tomo un descanso y me centro en mí?
Es muy positivo romper con 'lo de siempre' y hacer algo distinto. No hace falta que llegue una fecha especial, cualquier día es bueno para hacer lo que uno muchas veces piensa pero siempre deja en esa lista mental de 'cosas que me gustaría hacer algún día'. ¿Y por qué no hoy? Es más, ¿Y por qué no ahora mismo? A no ser que haya algún factor que realmente lo impida, adelante con tus apetencias personales.


Muchas veces nos ponemos obstáculos a nosotros mismos sin ni siquiera darnos cuenta de ello. 'No puedo, no tengo tiempo', 'Tengo muchas cosas que hacer', 'Me gustaría pero no estoy muy seguro de que sea lo mejor'... Excusas y más excusas. Siempre hay tiempo si uno se organiza adecuadamente y sí, muchas veces existen dudas o miedos a la hora de actuar; sin embargo, todo es ponerse a ello. Al fin y al cabo, lo importante es vivir lo que uno desea y modelar a nuestro gusto nuestra vida (que para algo es nuestra).

Alicia JSAD


martes, 1 de marzo de 2016

'La gente ha perdido la fe en el mundo'

El otro día estaba hablando con un buen amigo y me decía que ya no se molestaba en hablar y transmitir sus ilusiones. Lo veía inútil, una pérdida de tiempo. 'La gente ha perdido la fe en el mundo', me decía.
En principio, me resultó curioso escuchar esto. Noté que lo dijo con tono desanimado y efectivamente, no parecía el mismo chico soñador de siempre. No supe cómo contestarle, así que, simplemente, cambié de tema y continuamos conversando sobre otros asuntos.
Más tarde, me paré a pensar en sus palabras y busqué posibles interpretaciones. 'La gente ha perdido la fe en el mundo'. No me supuso mucho tiempo llegar al significado que había tras aquella sentencia, supongo que porque, al igual que él, yo siempre he sido muy soñadora. Compartimos el mismo punto de vista y, ciertamente, con una simple observación de las personas que nos rodean, no es difícil que uno se de cuenta de tal pérdida de fe. La gente ya no persigue sus sueños; es más, me atrevería a decir que ni siquiera los recuerdan. Simplemente dejan la vida pasar, no se ilusionan, no cumplen con sus ambiciones personales... Es como si hubieran guardado su mundo de sueños y deseos -su mundo 'happy', como nosotros solemos llamarlo- en un cajón olvidado en algún rincón de su mundo interno.
Esta situación, desde el punto de vista de una persona soñadora, es bastante desoladora. Resulta desesperanzador ver como la gente se conforma con vivir en un mundo gris.

'La gente ha perdido la fe en el mundo', sí, pero la gente también ha perdido la fe en su persona. Esa es la conclusión a la que llegué tras darle algunas vueltas más al asunto. Las personas no creen tener posibilidades para alcanzar sus objetivos. ¿Por qué sino, se quedarían de brazos cruzados ante la monotonía de un mundo aburrido? ¿Qué otra explicación podría haber para que una persona se acomodara a dicho mundo grisáceo en lugar de encargarse de darle algo de color y alegría?
Alguien podría contestar: "La carencia de sueños". Incorrecto. Me sería imposible aceptar una respuesta de este tipo. Cualquier persona que se pare un momento a pensar, encontrará cientos, miles de cosas que le encantaría hacer a lo largo de su existencia. Todos tenemos sueños, unos más ambiciosos que otros. Puede que haya algún que otro objetivo que no lleguemos a alcanzar pero si no lo intentamos, no tendremos siquiera la oportunidad de saber si podríamos haberlo hecho realidad. Así pues, ¿Por qué no intentarlo?

Alicia JSAD




jueves, 25 de febrero de 2016

Muchas veces me paro a pensar en todas las cosas que he vivido...

Muchas veces me paro a pensar en todas las cosas que he vivido hasta el momento. He tenido muchas situaciones afortunadas y buenas, me he sentido muy feliz... Cosa que, por otro lado, no implica que no haya sufrido. En muchas ocasiones me he sentido triste, he llorado, incluso he tenido ataques de ansiedad y he pronunciado frases del tipo 'Odio mi vida' o '¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?', entre otras muchas. Sin embargo, de todas estas situaciones negativas (que siempre tienen algo de positivo) he aprendido lecciones, las cuales son lo único que queda cuando los sentimientos de angustia y tristeza desaparecen. Así debería ser. Cuando pensamos en momentos duros de nuestro pasado no tiene porque crearnos tristeza, sino que debería ayudarnos a recordar aquello que aprendimos, conocimientos protectores que evitaron y evitan que volvamos a sufrir o a cometer errores.

Respecto a los buenos momentos, quedan grabados recuerdos irremplazables. Pensamos en aquella vez que le contamos nuestro secreto mejor guardado a aquel amigo cercano, o aquella ocasión en la que reímos hasta sentir dolor en las comisuras de la boca... Pensamos en toda la gente que nos hizo sonreír una vez y les recordamos con cariño. Algunas de esas personitas continúan formando parte de nuestras vidas, otras desviaron sus caminos hacia lugares algo más alejados. Pero todas ellas estuvieron a nuestro lado compartiendo momentos, tanto de tristeza como de felicidad, tanto de sus vidas como de las nuestras. Fueron parte importante de historias, recuerdos y experiencias.

Muchas veces me paro a pensar en todas las cosas que he vivido y en la gran importancia que tuvo la gente que intervino. Me gustaría agradecerles todo lo que hicieron por mí. Cada sonrisa, cada abrazo, cada conversación... Y si lo pienso con mayor profundidad, en muchas ocasiones ni siquiera le di importancia a estos gestos, ni siquiera se me pasó por la cabeza que años después los recordaría con tal aprecio.
Por eso, desde hace un tiempo agradezco y valoro mucho más los mínimos detalles. Disfruto de todo lo disfrutable, me siento afortunada de poder contar con buenos amigos y me aporta felicidad cada momento que paso con ellos.


Las personas que alguna vez han estado a nuestro lado y han influido en nuestras vidas, quedan guardadas en nuestros recuerdos, recuerdos irremplazables como ellas mismas.

Alicia JSAD

domingo, 21 de febrero de 2016

Cada persona es un mundo inmenso

Existen múltiples adjetivos destinados a describir a las personas tanto física como psicológicamente, tales como: simpática, guapa, extrovertida, divertida, esbelta, maja, tímida, alocada, sincera, etc.
Del mismo modo, existen ciertas palabras "etiqueta", muchas de ellas usadas de forma peyorativa para clasificar a las personas según sus modales o su aspecto general. Me refiero a vocablos tipo 'snob', 'pija', 'rara', 'tonta', etc
Pues bien, por muchos palabros que utilicemos y por muchas explicaciones que intentemos ofrecer para describir a una persona concreta, no haremos más que equivocarnos. Como mucho, conseguiremos dar una idea algo aproximada de ella; eso en el caso de que seamos objetivos, ya que la idea podría diferenciarse mucho de la realidad según el nivel de subjetividad empleado en la descripción y nuestra relación con la susodicha persona.

Aun dejando a un lado la subjetividad, cualquier descripción resulta distante y ambigua. Cada individuo actúa de una forma determinada según la situación en la que se encuentre y el estado de ánimo que predomine en él en ese mismo momento. Teniendo en cuenta la enorme diversidad de situaciones que pueden darse en la vida de una persona y los diversos estados de ánimo existentes (muchos de ellos causados por situaciones previas) y añadiendo la psicología personal y comportamental de reacción de cada sujeto, resulta extremadamente complicado conocer al completo a una persona o predecir cómo se comportará respecto a una circunstancia dada.

Con todo esto, quiero decir que cada persona es un mundo y es importante dar oportunidad a que se nos muestre antes de juzgar o creer conocerlo. Puede ser muy divertido explorar un nuevo mundo, viajar por sus inmensidades y descubrir aspectos y detalles sorprendentes que en un primer momento pasaron desapercibidos a nuestros 'ojos'. Una aventura en toda regla.

Alicia JSAD


sábado, 13 de febrero de 2016

El punto clave

A lo largo de nuestras vidas encontramos múltiples 'indicaciones' que nos incitan a experimentar y vivir la vida con ilusión, llevar a cabo todas aquellas cosas que nos gustaría hacer, cumplir nuestros sueños y deseos... Frases clásicas del tipo 'Carpe Diem, vive el momento', enunciados de personalidades conocidas como Walt Disney y su famoso 'If you can dream it, you can do it' o estribillos de canciones como es el caso de 'One Day' en el cual escuchamos repetidas veces que un día seremos viejos y pensaremos en las historias que podríamos haber contado. También nos hacen reflexionar sobre la vida, monólogos de cine como el pronunciado por el profesor John Keating (interpretado por Robin Williams) en 'El Club de los Poetas Muertos', en el cual decía lo siguiente: "El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, no alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro y examinándote de la asignatura fundamental: el amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida".


Pues bien, este pequeño extracto de la inmensa colección de sugerencias que nos empujan a disfrutar la vida en todas sus posibilidades, representan la filosofía más acertada que pueda existir en la actitud de cualquier persona. Al menos, a mi parecer, es así.

Cuando eres joven, algunas personas más mayores te dicen que debes centrarte en tus estudios o carrera. "Te queda toda la vida por delante, ya habrá tiempo de disfrutar de la vida, de viajar, de salir a pasarlo bien..." No digo que estén equivocados. En parte, tienen razón y debemos hacerles caso ya que dichas personas suelen aconsejarnos pensando en nuestro bien. No obstante, más tarde también encontraremos gente que nos dirá que nos centremos en nuestro trabajo y volveremos a escuchar eso de "Ya habrá tiempo para...". Y así, centrándonos únicamente en nuestros deberes como ciudadanos, con el paso de los años nos daremos cuenta de que ya no tenemos edad para disfrutar de ciertas cosas, habiendo perdido la oportunidad de vivir experiencias que un día dejamos pasar.

El hecho de disfrutar de la vida, sin embargo, no se basa en dejar a un lado nuestras obligaciones como trabajadores o estudiantes. Existe un punto medio en el cual coexisten asuntos importantes que debemos sacar adelante y experiencias más relacionadas con nuestro disfrute personal. En dicho punto está la clave.

Alicia JSAD

De Vuelta

Vaya, hace casi un año ya que no me paso por aquí. Ha pasado tanto tiempo que incluso me he sentido extraña al entrar y leer algunas de las entradas que escribí. Han pasado muchas cosas últimamente, muchas vivencias, muchos cambios... Supongo que tanta inestabilidad también influye bastante en que vea este blog como si fuera ajeno a mi. Sin embargo, me gustaría retomar lo que un día decidí abandonar. Me gustaría recuperar mi blog, volver a sentir que me pertenece y que lo que escribo en él me representa. Por ello, he decidido volver a escribir y publicar.

Previamente, me gustaría comentar que me será complicado subir entradas semanalmente pero intentaré que haya cierta regularidad en las publicaciones. Gracias por continuar formando parte de este proyecto.

Un saludo,
Alicia JSAD

domingo, 8 de marzo de 2015

Identidad negada

No consigo comprenderlo. ¿Cómo puede estar pasando algo así? Control, poderío... esclavitud sobre un alma adulta. Debería ser independiente, libre... debería poder volar, perseguir sus sueños... debería poder ser feliz. Le negáis la propia identidad.
¿Cómo pretender crear responsabilidad cuando no se tiene libertad para decidir qué o cómo hacer cualquier cosa?
Comete errores, todos lo hacemos. No somos perfectos. Hay acciones que serán del agrado de unos y no harán gracia a otros pero siempre que no sean perjudiciales no merecen castigo.
Vosotros le castigáis por el mínimo despiste, por la mínima mueca de desaprobación, desacuerdo. Creéis tener razón en todas y cada una de vuestras ordenanzas.
¿Pretendéis educar adecuadamente así? En ese caso estáis muy equivocados. El amor y los buenos actos no se construyen a base de palos, reprimendas y crueldad. Todo lo contrario.
Seguid con vuestras prohibiciones, seguid limitando la vida de un pobre condenado y la rebelión no tardará. Día a día el odio aumenta en su interior. Le repugnáis. ¿De verdad queréis que eso sea así?
Intento que permanezca puro. Aparto los aires de venganza para que no pueda respirarlos, para que no se contamine de ellos. Noto como por más que me esfuerce su convicción se apodera de él con fuerza, rechaza mis consejos.
Intento apagar las llamas del infierno en que habéis convertido su vida, pero el fuego es feroz, se aferra con fuerza a su cuerpo. Le quema, le consume. Lo veo en sus ojos.
Llegará el momento en que por más que yo haga, nada le influya y todo acabe. Vosotros seréis los culpables. ¿Realmente queréis cargar con ello el resto de vuestras vidas?
Liberadle de la jaula que forjasteis para él. Dejad de negarle el cielo y devolvedle su libertad, su identidad.

Autora: Alicia JSAD

sábado, 27 de septiembre de 2014

Vacío interior

No puedo evitar llorar al recordar sus palabras. Aquel momento en que decidió sincerarse y decirme lo que realmente sentía. Me abrió su corazón y vi, atemorizada e impotente, el vacío que reinaba en su interior.
Sin saber qué decir ni qué hacer, releía sus mensajes y visualizaba en mi mente los abrazos y las caricias que me habría gustado darle. También los besos, no sólo en los labios; le besaba la cabeza y la mejilla como tantas otras veces había hecho físicamente.
Maldecía el tener que conformarme con imaginar aquello en lugar de dárselo. Y cabreada por la distancia que obstaculizaba mi deseo de mostrarle mi apoyo, de ayudarle... lloraba cada vez más.
Con manos temblorosas busqué una forma de animarle que, a mi parecer, no dio resultado. La impotencia crecía en mí, rauda y veloz, conspirando contra mi debilitada fortaleza pero yo jamás abandonaría, a pesar de cientos de intentos infructuosos. Debía seguir intentándolo,
Probé con otras palabras. Probé mostrándole mi lealtad, asegurándole que siempre estaría a su lado, pero eso él ya lo sabía. Le dije que estuviera bien... nada. Donde yo intentaba mostrarle apoyo, él veía sufrimiento y desesperación y, en parte, no se equivocaba. Me conocía bien.
Me esmeré y continué, sin tirar la toalla, esperanzada de que alguna de mis palabras calara en él, de que algo funcionara... y de repente, tras una breve despedida y sin esperar respuesta, se marchó.


Autora: Alicia JSAD



jueves, 18 de septiembre de 2014

Pensamientos nocturnos de una mente bloqueada

Ser incapaz de hacer algo por tu bien es una de las peores situaciones en las que se puede encontrar una persona. Sentir como algo te destroza por dentro y sin embargo, permitir que continúe formando parte de tu vida.
En ocasiones, tus manos son las únicas que pueden controlar aquello que resulta dañino para tu persona. Tus seres queridos podrán apoyarte, intentar ayudarte e incluso, aquellos más cercanos, podrán influirte haciéndote divisar por momentos el buen camino; sin embargo, tu voluntad y tu motivación interna serán las fuerzas determinantes.
Pero, ¿Y si el hecho de eliminar aquello que tanto sufrimiento te provoca afecta negativamente a otras personas? En casos como estos entra en juego una tercera fuerza determinante. ¿Debes mirar antes por tu bien o por el de tus allegados? ¿Es preferible continuar decepcionándote a ti misma o ver la decepción en los ojos de aquellos que realmente te quieren?
Le das vueltas y más vueltas a lo que deberías hacer; a que opción sería la más adecuada, la correcta... Sientes como la impotencia se apodera de ti. Tu mente, saturada de hipótesis, pros y contras; acaba por bloquearse, impidiéndote pensar con claridad.
Y así transcurren los días, con la misma situación, sin cambios. Los cortes internos se multiplican, los pensamientos se ensombrecen y la esperanza se pierde con el paso del tiempo, como si de un reloj de arena se tratara.


Autora: Alicia JSAD

miércoles, 20 de agosto de 2014

Héroe entre las tinieblas


La verdad salió a la luz  de su alma destrozada.
De su cuerpo torurado, de sus venas dañadas.
La frustración que custodiaba a su ser fue liberada
por las palabras de aquel hermoso ángel sin alas.
Creencias sustituidas, ilusiones en alza.
La vida sonreía, sonreía la dama.
Al fin recobrada  la extraviada esperanza,
anteriormente perdida  mas en su piel guardada.

Valiente caballero de misteriosa mirada.
Mundos recorrí en tu búsqueda... ¿Dónde tú te hallabas?
Perdida en el limbo me advertí bloqueada
Lágrimas caían, penas mi rostro surcaban
Levanté la cabeza, enderecé mi mirada
La lluvia cesó, la sonrisa brotaba
O mi dulce caballero, apareciste de la nada
Héroe entre las tinieblas al auxilio de su dama.


Autora: Alicia JSAD

domingo, 3 de agosto de 2014

Puro Odio

Odio, puro odio. Mi fuego interno me quemaba por dentro. Princesa llama.
¿Quién se creían para quitarme mis pertenencias, mis preciadas posesiones?
Cleptómanos ineptos y despreciables. Respeto había de tenerles mas tan solo su presencia nublaba mi mente, callaba mi voz. Muerte.
Tan solo pensar en sus actos, en su cobardía, provocaba mis insultos.
Arcadas incontrolables. Odio, puro odio.
Ni tan siquiera suficientemente nobles eran como para actuar adecuadamente. Tortura cruel, orcos despiadados.
¿Alguna advertencia, conversación o reprimenda? Ninguna. Amonestación inexistente, tortura directa y desalmada. Criaturas repulsivas... Detestables fechorías acometidas. Hastío inhumano surcando mi ser.
¡Infames! ¡Desgraciados! Injusticia y vileza por oficio.
Indecentes seres. ¿Respeto? Extraviado todo. Sin necesidad de búsqueda; desaires, desobediencia, rebeldía. Odio, puro odio.
Entes conectados y a la vez dispares. Mutaciones repulsivas buscando mi dolor. Debilitada mi defensa mas,¿rendida yo? Exhausta puede, rendida no.
Bestias inmundas, corrompidas por el poder. Engendros pecaminosos, superiores a mi pesar. Mas el enojo mío me cegaba. Esencia libre enjaulada. Conspiraciones, deudas a demanda. Hastío, tedio; metamorfoseado a descontrol, aversión... a odio, puro odio.

Autora: Alicia JSAD

miércoles, 30 de julio de 2014

Utopía de ensueño

Duendecillo animado que brinca alegre entre los arboles. ¿Dónde vas? Espérame simpático duendecillo que yo brincaré contigo.
Hadita de primavera que vuela entre las ramas de los almendros rosados. ¿A dónde te diriges? Espérame dulce hada, dame alas que yo volaré junto a ti.
Sirenita de brillantes escamas que nada surcando las aguas cristalinas. ¿Cuál es tu destino? Espérame preciosa sirena que yo nadaré a tu lado.
Distintos caminos con un único destino. Felicidad animada. Fantasía soñada.
Hadas, duendes y sirenas. Seres mágicos, compañeros aventureros con los que recorrer este mundo imaginario.
¿Un corcel alado? Deja que te muestre la inmensidad del cielo. Atraviesa las esponjosas y blancas nubes sobre tu majestuoso pegaso.

¿Una preciosa dama para un caballero como yo? Trátala con delicadeza. Preciada y frágil ninfa de los bosques. Deja que te muestre las maravillas de la naturaleza. Conoce a sus hermanas. Hermosas ondinas. Ninfas de las aguas. Lagos y manantiales a tu disposición.
¿Son humanos aquellos seres de allí? Orejas puntiagudas, ojos almendrados, aspecto fino y sedoso. Elfos. Asombrosas criaturas. Bellas, gráciles. Conoce su cultura, sus invenciones. Escucha sus historias. Admira sus construcciones.
Espacio de tranquilidad. Universo adorado, apacible.
Amor, amistad, sonrisas, alegrías... Felicidad.
¿Maldad? Inexistente.
¿Guerras? Desconocidas.
Desconfianza, tristeza, rabia, odio... extrañas palabras en este magnífico lugar.
¿Que oyes? El canto de las sirenas, deleitosas voces, armoniosas melodías entonadas.
¿Que ves? El baile de los elfos, el vuelo sincronizado de las hadas...
Allí va el duendecillo animado que inició mi viaje por esta extraordinaria naturaleza. Ve con él. Explora los bosques, experimenta la solidez del colorido puente que se eleva ante tus ojos. Arco Iris hechizado.
¿Que respiras? Magia. Fantasía. Utopía de ensueño.
¿Que sientes?  Bienestar. Dicha. Felicidad.

Autora: Alicia JSAD

viernes, 25 de julio de 2014

Alma Oscurecida


Yo siempre fui la típica niña buena. La alegría personificada que buscaba hacer sonreír a cualquiera que tuviera cerca. Por supuesto, no siempre sonreía. Eso es algo prácticamente imposible en la sociedad y el mundo en que vivimos.
Solía ser muy llorona. Cuando las cosas no iban bien, en el instante en que algo se torcía, yo lloraba. Me afectaba lo mínimo. Me ponía roja como un tomate, enrabietada o entristecida. En seguida se me notaba, no podía disimularlo.
Fui creciendo y como toda persona buena en exceso, solía sufrir la falsedad de la gente. Se aprovechaban de mí, me utilizaban. Y yo, en lugar de enfadarme, de devolvérsela... yo en lugar de ello, solamente lloraba. Lo pasaba horriblemente mal y al poco tiempo les perdonaba. Lo sé, era estúpida. 
¿Alguna vez habéis escuchado la frasecita esta que dice: 'De bueno eres tonto'? Pues así era yo.
Así era hasta que se pasaron de la raya. Se cruzó en mi camino el dolor en persona, la maldad misma. No lo vi venir, confié, le ofrecí todo lo que tenía y le intente hacer feliz. Poco después la puñalada que me asestó fue tal que pasaron meses hasta que dejé de llorar.
Sin embargo, ese mismo día, el día en que las lágrimas cesaron, yo ya no era la típica chica buena, la alegría personificada... Algo en mí cambió. Mi alma se oscureció.

No sufriría más. Así lo decidí. Ya no me importaba nada ni nadie, tan sólo yo misma. Venganza, rebeldía, desobediencia. Me eran indiferentes los sentimientos de los demás. ¿Que me odiaban, que le había hecho daño? ¿Y se supone que eso debía importarme? Allá ellos con sus roturas internas, no era asunto mío hacerles sonreír. ¿Quien lo había hecho alguna vez por mí? Nadie, absolutamente nadie. No sería yo quien moviera un dedo por ellos, por vosotros, por quien fuera que necesitara mi ayuda.

Era una nueva yo, contraria a la anterior. Ahora valorarían todo lo que había hecho por ellos, rezarían porque aquella chica buena regresara. Pero ella no volvería. Alma oscura, ciega queda.

Autora: JustSmileAndDreams

miércoles, 23 de julio de 2014

Un complejo entre tantos

Años y años acomplejada, pensando en cómo podía verse bien, en qué podía hacer para gustarse. Años de sufrimiento, desesperación... El silencio fue su único acompañante. 
Tras sacrificios y esfuerzos empezaron a verse los primeros resultados. No era suficiente. Quería más.
Los hábitos saludables fueron sustituidos por obsesiones y trastornos, peligraba su salud, su vida; pero ella no era capaz de verlo por sí misma.
Con 'ayuda' de aquellos desordenes alimenticios, enferma y afectada, llego a ver algo parecido a lo que pretendía lograr. Tras tanta desesperación, llantos ahogados, nudos de garganta... tras tanto dolor y padecimiento, veía algo diminutamente aceptable para ella. Parecía que al fin la fortuna había acudido en su ayuda. Sin embargo, no duró tanto como esperaba...
Pasado un tiempo, todo volvió a descontrolarse. No se sentía saciada al comer, se empachaba. Atracones diarios, angustias, gritos y malestar. Las lágrimas volvían a brotar de sus ojos. Día tras día, noche tras noche.
Volvía a ver su horrible cuerpo reflejado en el espejo, le tentaban malos hábitos...
Recordó todo el sufrimiento, todas las prohibiciones que ella misma se había impuesto... Se sintió estúpida al ver ante sus propios ojos como todo por lo que había luchado se desmoronaba. 
¿Perdió la esperanza? Puede que sí, o puede que le quedara tan poca que a penas fuera apreciable. ¿Algún día conseguiría sentirse satisfecha con su imagen? Complicada respuesta, no obstante, la verdadera cuestión era otra. Una vez logrado aquello que deseaba, ¿Podría mantenerlo? ¿Lograría no recaer en aquel profundo pozo del que tanto le habría costado salir?
Aún podríamos ir más allá si nos centramos en las preguntas. Todo lo expuesto hasta ahora podría o no suceder; sin embargo, en ambos casos estaríamos dando por hecho que ella seguiría obsesionada con su cuerpo. Así pues, la pregunta más importante de todas todavía no ha sido formulada... ¿Podría esta chica quitarle importancia a su físico o estaría siempre preocupándose y buscando la delgadez? ¿Conseguiría  sentirse bien consigo misma sin tener en cuenta su fachada o continuaría sacrificando placeres vitales durante el resto de su existencia?
Su vida siguió adelante. Perdió todo por lo que se había esmerado, lo recuperó y siguió con su obsesión, se suicidó, fue liberada de su mente enferma, nada le importó pues olvidó sus obsesiones... Cientos de caminos y finales alternativos. En cada caso... tan sólo uno de ellos realizado.

Autora: JustSmileAndDreams

martes, 22 de julio de 2014

Armonía pasajera

Todo lo bueno pronto se acaba y aquello que nos afecta de forma negativa parece aferrarse más a nosotros. Nos resulta más duradero, permanente.
En realidad no es así, todo funciona como si estuviera regulado por una desconocida fecha de caducidad. Los momentos, tanto buenos como malos, son efímeros. Simplemente lo malo nos resulta más pesado, mas complicado de llevar; razón por la cual solemos percibir momentos de este calibre como fatigosos lastres cargados a nuestros hombros.
Es necesario mantener la calma. A veces está en nuestras manos dejar a un lado tan incómodo e inútil escollo y continuar nuestro camino como si nada; claro que no siempre es tan sencillo; sin embargo, la paciencia lo es todo en estos casos pues si la mantenemos, dichos estorbos con complejo de lapa acabarán por desprenderse de nuestras espaldas, liberándonos de sus mucilaginosas ventosas.
Como dice una famosa frase popular anónima y cito textualmente: "Todo en esta vida es temporal, así que, si las cosas van bien, disfrútalas porque no duraran para siempre. Y si las cosas van mal, no te preocupes, no duraran para siempre tampoco".
Necesario es ser optimista, no decaer, no hundirse.. Necesario tener estas palabras en mente, muy útil guiarse por ellas. No obstante, complicado de aplicar.
Nuestra vida, una artificio conducido por un maquinista, con o sin rumbo fijado. Las llamas chispeantes que la mantienen en marcha brillan, se iluminan, oscurecen, mueren y renacen de las brasas una y otra vez.
Es un largo viaje que todos emprendemos y todos concluimos algún que otro día. Algunos descarrilan antes de tiempo, víctimas de la amarga pesadumbre. Otros se acomodan y permanecen pasivos durante todo el trayecto. Y finalmente los bienaventurado, aquellos a quienes todos deberíamos tener como ejemplo, disfrutan y se esfuerzan por un itinerario placentero y agradable.
Bienaventurados seamos pues en nuestro mundo de armonías pasajeras, donde nuestra llamita chisposa baila al son de alegrías y desdichas, fortunas y desasosiegos.


Autora: Just Smile And Dreams

viernes, 18 de julio de 2014

Abrazos medicinales

Una horrible sensación de angustia recorría su cuerpo. ¿Que hacer? ¿Como proteger aquello que más amaba sin dañar a ninguna otra persona inocente? Preguntas sin respuesta.
Ella, indecisa e inquieta, recorría la habitación de un lado a otro. Su rostro irradiaba do
lor, tristeza, desesperación... ¿Que había hecho para merecer aquello? ¿Cómo podía solucionar los errores de un destino que había decidido arrojarla a un vacío de amarga soledad? Tantas preguntas, ni una sola respuesta. Desconsuelo, pesar, rabia...
Aquel suplicio tortuoso invadía su vida como una tormenta de arena en el desierto, cubriéndolo todo a su paso, zarandeando y agitando sentimientos ocultos, olvidados en un pequeño y recóndito rincón perdido en el alma de una joven indecisa.
Sentía el cúmulo de preguntas, la carencia de respuesta... el bloqueo de su mente, poco a poco más colapsada. Se sentía débil, sin fuerzas, superada por aquel descomunal abanico de sentimientos revueltos... Se sentía incapaz de hacer frente a su situación. Inepta e inútil.

Entonces aconteció un milagro basado en un gesto tan sencillo, tan vano, tan poco costoso... Un simple abrazo. Una clara demostración de cariño, de apoyo.
En aquel preciso instante recuperó su motivación, sus fuerzas para enfrentarse al trance que la asolaba. Su voluntad, ahogada en un inmenso mar de lágrimas, emergió de las aguas, salió a flote con la mayor solemnidad posible.


Podía hacerlo, podía afrontar aquella realidad. Las posibles respuestas empezaron a aparecer de la nada, el bloqueo de su mente se disipaba por momentos. Todo se arreglaría. Todo saldría bien. El poder de aquella majestuosa caricia se plasmaba en el ambiente y le otorgaba las fuerzas necesarias para solventar todos sus problemas.

Autora: JustSmileAndDreams


miércoles, 16 de julio de 2014

Mundos distintos

- Está prohibido todo contacto entre el reino de las sirenas y el humano. Ya lo sabes Ariel. Todo el mundo lo sabe.
- Hubiera muerto.
- Un humano menos de que preocuparse.
- Ni siquiera lo conoces.
- ¿A no? No necesito conocerlo, todos son iguales. Sin espinas, arponeros, y comen pescado, no tiene sentimiento alguno.
- ¡Es que yo lo amo!
- ¡No! Has perdido la cordura. Él es humano, tu una sirena.
- No importa.

Recuerdo el día que conocí esta historia por primera vez. Una sirena salvándole la vida a un humano, enamorándose de él... En ese entonces yo no reflexionaba sobre películas, libros, historias... podría decirse que era una completa ignorante de la vida. Para mi 'La Sirenita' era una peli de dibujos llena de verdades. Creía que las sirenas existían, que eran preciosas. No es algo de lo que me avergüence, con 5 añitos que se puede esperar de la mente y los conocimientos de una niña. Todos hemos pasado por esa edad, hemos ignorado realidades y hemos creído fantasías. Sin embargo, también todos nosotros hemos crecido y hemos cambiado nuestra mentalidad con el paso de los años.

¿Amor entre dos mundos? Lo considero posible. No me malinterpretéis, no me refiero a criaturas extrañas ni seres imaginarios.
Siempre he observado que existen miles... millones de mundos distintos dentro de la especie humana. Mundos como tal sólo hay uno, el mundo en que vivimos, el común a todos nosotros. Sin embargo, cada uno de los seres humanos es tan único y distinto a los demás... cada uno tiene un estilo de vida, unas creencias, unas habilidades y una forma de ser. Podríamos decir que cada uno de nosotros vive en su propio 'mundo'.
Así pues, ¿Amor entre dos mundos? Lo considero posible.

Autora: JustSmileAndDreams



jueves, 5 de junio de 2014

Dices que puedo con todo...

"Confío en ti pequeñaja, no te agobies, tú puedes con esto y más"... 
Son este tipo de palabras las que me llevan a un estado indefinido... indefinido sí, porque realmente no sé explicar lo que siento en momentos así. No sé si es una de esas cosas que adoro escuchar o, por el contrario, preferiría que no las dijeran.



¿Que confías en mí? Sí, me gusta que me digas eso y más si lo acompañas de una de tus formas cariñosas de referirte a mi, pero... tal vez no deberías. Dices que puedo con todo, que conseguiré lo que me proponga porque soy constante y me esfuerzo en lo que hago...
Creo que me sobre valoras. No soy tan buena, no soy tan talentosa ni inteligente como piensas. Trabajo por lograr las cosas que quiero, sí, y no puedo decir que me vaya mal de momento porque mentiría, sólo hace falta observar los hechos para darse cuenta de que el esfuerzo da sus frutos. Sin embargo... ¿Y si eso cambiara? ¿Y si llegara el día en el que por mucho que me esforzara, ese algo por el que lucho fuera inalcanzable? ¿Y si aún dando lo mejor de mí, no fuera suficiente?...

Me asusta que la gente confíe en mí, en mis aptitudes, en mi empeño para alcanzar mis objetivos... Los "Y si...?" nacen y se multiplican en mi cabeza. Puede que no tenga sentido, ¿Por qué iba a salir algo mal?, ¿por qué tendrían que cambiar las cosas si sigo utilizando el mismo método y las mismas exigencias hacia mi misma? Sinceramente, no lo sé, pero hay cierta probabilidad de que algo así suceda. No conozco ni conoceré nunca si esa probabilidad es elevada o diminuta pero el caso es que existe... Las ambiciones podrían aumentar algún día y yo podría perderlas inevitablemente de vista... la posibilidad de decepcionar a todas aquellas personas que confían o alguna vez han confiado en mí se transformaría en una realidad persistente y es precisamente esa realidad la que mas me asusta. 
El miedo que siento a que un día vea la decepción reflejada en los ojos de las personas a las que aprecio es tanto, que a veces tengo que hacer un esfuerzo por distraerme y apartar esas ideas de mi cabeza. Sobre todo cuando imagino tu mirada desengañada al descubrir la realidad, y es que como siempre te digo, me sobre valoras. No soy tan buena como piensas.

Autora: JustSmileAndDreams

lunes, 6 de enero de 2014

Improvisando...

El destino... ¿Realmente crees en él? ¿Crees que todo cuanto nos pasa está ya determinado de algún modo?
Yo no lo creo, o al menos no del todo.
¿Nacemos, acaso, sabiendo cómo andar, cómo comer, cómo vivir? No. La respuesta es 'no'.
Aprendemos a andar y aprendemos a comer pero... ¿Aprendemos a vivir? De nuevo, la respuesta es 'no'.
Nadie nos enseña a vivir. Nadie puede enseñarnos, simple y llanamente porque no se puede enseñar lo desconocido. Efectivamente, nadie sabe vivir.
¿Y cómo vivimos entonces? Improvisamos, improvisamos a todas horas.
El mundo en que vivimos es un inmenso escenario y nosotros, actores sin guión, actuando continuamente, sin descanso, improvisando.

Autora: JustSmileAndDreams

viernes, 6 de diciembre de 2013

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Tres puntos.
¿Que qué quieren decir? Nada, absolutamente nada.
Sólo son eso, tres miseros puntos. Tan simples y a la vez tan complejos... Sí, sí complejos. Complejos porque, a pesar de no querer decir nada, dicen mucho. Es más, tienen infinidad de significados.
Infinidad sí y créeme cuando te digo que no conoces ni la mitad.
No importa lo inteligente que seas o la gran capacidad cultural de la que dispongas. Lo más seguro es que seas más inteligente y culto/a que la persona que escribe estas palabras, pero no intentes llevarme la contraria en esto, no me harás cambiar de opinión.
No trates de buscar el significado de estos tres pequeños indeseables en ningún libro de gramática, no servirá de nada. Tampoco será de utilidad preguntar a ningún familiar o maestro que consideres de gran sabiduría. Esto es, sencilla y llanamente, porque ningún libro y/o persona podrá nunca reunir la inmensidad de aspectos subjetivos aplicados a las tres compañeras de las que hablábamos.
Solemos usar estos tres puntos o puntos suspensivos, nombre con el cual los conocimos por primera vez en la clase de castellano, en muchísimas ocasiones. Son válidos en muchos contextos sí, pero lo realmente complicado, lo que no se nos enseñó ni se enseñará nunca en el colegio, es como interpretarlos. No es algo que no se enseñe por negligencia educativa ni por desinterés, sino por falta de conocimiento. Ya que, como he dicho antes, nadie puede asegurar conocer todos y cada uno de los significados de esta triple grafía debido a la subjetividad implicada en su escritura.
Unos utilizan los tres puntos para dudar de algo. Otros, para mostrar desacuerdo. Un tercer grupo finaliza sus indirectas con ellos y otros tantos, simplemente, para dejar frases inacabadas. Hasta este punto, puede resultar sencillo identificar su significado según el contexto o el tono de la situación pero esto es solo la base para una compleja construcción neuronal y expresiva. Los usos de estos tres pequeñines que tanto alboroto provocan en nuestra cabeza pueden combinarse entre sí, solaparse, alternarse...

Sé que resulta difícil de creer pero es así. Puede que los mismos tres puntos interpretados por tres personas distintas, por ejemplo; adquieran tres significados totalmente diferentes, incluso contrarios.
En fin, dejémonos de tanta teoría, no es mi oficio el de educar ni enseñar y menos sobre algo en lo que todos carecemos de conocimientos completos.
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Tres puntos.
Ni más ni menos, tres.
Que que significan? Nada.
No significan nada y al mismo tiempo significan Todo.
Tres puntos.
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Autora: JustSmileAndDreams