domingo, 8 de marzo de 2015

Identidad negada

No consigo comprenderlo. ¿Cómo puede estar pasando algo así? Control, poderío... esclavitud sobre un alma adulta. Debería ser independiente, libre... debería poder volar, perseguir sus sueños... debería poder ser feliz. Le negáis la propia identidad.
¿Cómo pretender crear responsabilidad cuando no se tiene libertad para decidir qué o cómo hacer cualquier cosa?
Comete errores, todos lo hacemos. No somos perfectos. Hay acciones que serán del agrado de unos y no harán gracia a otros pero siempre que no sean perjudiciales no merecen castigo.
Vosotros le castigáis por el mínimo despiste, por la mínima mueca de desaprobación, desacuerdo. Creéis tener razón en todas y cada una de vuestras ordenanzas.
¿Pretendéis educar adecuadamente así? En ese caso estáis muy equivocados. El amor y los buenos actos no se construyen a base de palos, reprimendas y crueldad. Todo lo contrario.
Seguid con vuestras prohibiciones, seguid limitando la vida de un pobre condenado y la rebelión no tardará. Día a día el odio aumenta en su interior. Le repugnáis. ¿De verdad queréis que eso sea así?
Intento que permanezca puro. Aparto los aires de venganza para que no pueda respirarlos, para que no se contamine de ellos. Noto como por más que me esfuerce su convicción se apodera de él con fuerza, rechaza mis consejos.
Intento apagar las llamas del infierno en que habéis convertido su vida, pero el fuego es feroz, se aferra con fuerza a su cuerpo. Le quema, le consume. Lo veo en sus ojos.
Llegará el momento en que por más que yo haga, nada le influya y todo acabe. Vosotros seréis los culpables. ¿Realmente queréis cargar con ello el resto de vuestras vidas?
Liberadle de la jaula que forjasteis para él. Dejad de negarle el cielo y devolvedle su libertad, su identidad.

Autora: Alicia JSAD

sábado, 27 de septiembre de 2014

Vacío interior

No puedo evitar llorar al recordar sus palabras. Aquel momento en que decidió sincerarse y decirme lo que realmente sentía. Me abrió su corazón y vi, atemorizada e impotente, el vacío que reinaba en su interior.
Sin saber qué decir ni qué hacer, releía sus mensajes y visualizaba en mi mente los abrazos y las caricias que me habría gustado darle. También los besos, no sólo en los labios; le besaba la cabeza y la mejilla como tantas otras veces había hecho físicamente.
Maldecía el tener que conformarme con imaginar aquello en lugar de dárselo. Y cabreada por la distancia que obstaculizaba mi deseo de mostrarle mi apoyo, de ayudarle... lloraba cada vez más.
Con manos temblorosas busqué una forma de animarle que, a mi parecer, no dio resultado. La impotencia crecía en mí, rauda y veloz, conspirando contra mi debilitada fortaleza pero yo jamás abandonaría, a pesar de cientos de intentos infructuosos. Debía seguir intentándolo,
Probé con otras palabras. Probé mostrándole mi lealtad, asegurándole que siempre estaría a su lado, pero eso él ya lo sabía. Le dije que estuviera bien... nada. Donde yo intentaba mostrarle apoyo, él veía sufrimiento y desesperación y, en parte, no se equivocaba. Me conocía bien.
Me esmeré y continué, sin tirar la toalla, esperanzada de que alguna de mis palabras calara en él, de que algo funcionara... y de repente, tras una breve despedida y sin esperar respuesta, se marchó.


Autora: Alicia JSAD



jueves, 18 de septiembre de 2014

Pensamientos nocturnos de una mente bloqueada

Ser incapaz de hacer algo por tu bien es una de las peores situaciones en las que se puede encontrar una persona. Sentir como algo te destroza por dentro y sin embargo, permitir que continúe formando parte de tu vida.
En ocasiones, tus manos son las únicas que pueden controlar aquello que resulta dañino para tu persona. Tus seres queridos podrán apoyarte, intentar ayudarte e incluso, aquellos más cercanos, podrán influirte haciéndote divisar por momentos el buen camino; sin embargo, tu voluntad y tu motivación interna serán las fuerzas determinantes.
Pero, ¿Y si el hecho de eliminar aquello que tanto sufrimiento te provoca afecta negativamente a otras personas? En casos como estos entra en juego una tercera fuerza determinante. ¿Debes mirar antes por tu bien o por el de tus allegados? ¿Es preferible continuar decepcionándote a ti misma o ver la decepción en los ojos de aquellos que realmente te quieren?
Le das vueltas y más vueltas a lo que deberías hacer; a que opción sería la más adecuada, la correcta... Sientes como la impotencia se apodera de ti. Tu mente, saturada de hipótesis, pros y contras; acaba por bloquearse, impidiéndote pensar con claridad.
Y así transcurren los días, con la misma situación, sin cambios. Los cortes internos se multiplican, los pensamientos se ensombrecen y la esperanza se pierde con el paso del tiempo, como si de un reloj de arena se tratara.


Autora: Alicia JSAD

miércoles, 20 de agosto de 2014

Héroe entre las tinieblas


La verdad salió a la luz  de su alma destrozada.
De su cuerpo torurado, de sus venas dañadas.
La frustración que custodiaba a su ser fue liberada
por las palabras de aquel hermoso ángel sin alas.
Creencias sustituidas, ilusiones en alza.
La vida sonreía, sonreía la dama.
Al fin recobrada  la extraviada esperanza,
anteriormente perdida  mas en su piel guardada.

Valiente caballero de misteriosa mirada.
Mundos recorrí en tu búsqueda... ¿Dónde tú te hallabas?
Perdida en el limbo me advertí bloqueada
Lágrimas caían, penas mi rostro surcaban
Levanté la cabeza, enderecé mi mirada
La lluvia cesó, la sonrisa brotaba
O mi dulce caballero, apareciste de la nada
Héroe entre las tinieblas al auxilio de su dama.


Autora: Alicia JSAD

domingo, 3 de agosto de 2014

Puro Odio

Odio, puro odio. Mi fuego interno me quemaba por dentro. Princesa llama.
¿Quién se creían para quitarme mis pertenencias, mis preciadas posesiones?
Cleptómanos ineptos y despreciables. Respeto había de tenerles mas tan solo su presencia nublaba mi mente, callaba mi voz. Muerte.
Tan solo pensar en sus actos, en su cobardía, provocaba mis insultos.
Arcadas incontrolables. Odio, puro odio.
Ni tan siquiera suficientemente nobles eran como para actuar adecuadamente. Tortura cruel, orcos despiadados.
¿Alguna advertencia, conversación o reprimenda? Ninguna. Amonestación inexistente, tortura directa y desalmada. Criaturas repulsivas... Detestables fechorías acometidas. Hastío inhumano surcando mi ser.
¡Infames! ¡Desgraciados! Injusticia y vileza por oficio.
Indecentes seres. ¿Respeto? Extraviado todo. Sin necesidad de búsqueda; desaires, desobediencia, rebeldía. Odio, puro odio.
Entes conectados y a la vez dispares. Mutaciones repulsivas buscando mi dolor. Debilitada mi defensa mas,¿rendida yo? Exhausta puede, rendida no.
Bestias inmundas, corrompidas por el poder. Engendros pecaminosos, superiores a mi pesar. Mas el enojo mío me cegaba. Esencia libre enjaulada. Conspiraciones, deudas a demanda. Hastío, tedio; metamorfoseado a descontrol, aversión... a odio, puro odio.

Autora: Alicia JSAD

miércoles, 30 de julio de 2014

Utopía de ensueño

Duendecillo animado que brinca alegre entre los arboles. ¿Dónde vas? Espérame simpático duendecillo que yo brincaré contigo.
Hadita de primavera que vuela entre las ramas de los almendros rosados. ¿A dónde te diriges? Espérame dulce hada, dame alas que yo volaré junto a ti.
Sirenita de brillantes escamas que nada surcando las aguas cristalinas. ¿Cuál es tu destino? Espérame preciosa sirena que yo nadaré a tu lado.
Distintos caminos con un único destino. Felicidad animada. Fantasía soñada.
Hadas, duendes y sirenas. Seres mágicos, compañeros aventureros con los que recorrer este mundo imaginario.
¿Un corcel alado? Deja que te muestre la inmensidad del cielo. Atraviesa las esponjosas y blancas nubes sobre tu majestuoso pegaso.

¿Una preciosa dama para un caballero como yo? Trátala con delicadeza. Preciada y frágil ninfa de los bosques. Deja que te muestre las maravillas de la naturaleza. Conoce a sus hermanas. Hermosas ondinas. Ninfas de las aguas. Lagos y manantiales a tu disposición.
¿Son humanos aquellos seres de allí? Orejas puntiagudas, ojos almendrados, aspecto fino y sedoso. Elfos. Asombrosas criaturas. Bellas, gráciles. Conoce su cultura, sus invenciones. Escucha sus historias. Admira sus construcciones.
Espacio de tranquilidad. Universo adorado, apacible.
Amor, amistad, sonrisas, alegrías... Felicidad.
¿Maldad? Inexistente.
¿Guerras? Desconocidas.
Desconfianza, tristeza, rabia, odio... extrañas palabras en este magnífico lugar.
¿Que oyes? El canto de las sirenas, deleitosas voces, armoniosas melodías entonadas.
¿Que ves? El baile de los elfos, el vuelo sincronizado de las hadas...
Allí va el duendecillo animado que inició mi viaje por esta extraordinaria naturaleza. Ve con él. Explora los bosques, experimenta la solidez del colorido puente que se eleva ante tus ojos. Arco Iris hechizado.
¿Que respiras? Magia. Fantasía. Utopía de ensueño.
¿Que sientes?  Bienestar. Dicha. Felicidad.

Autora: Alicia JSAD

viernes, 25 de julio de 2014

Alma Oscurecida


Yo siempre fui la típica niña buena. La alegría personificada que buscaba hacer sonreír a cualquiera que tuviera cerca. Por supuesto, no siempre sonreía. Eso es algo prácticamente imposible en la sociedad y el mundo en que vivimos.
Solía ser muy llorona. Cuando las cosas no iban bien, en el instante en que algo se torcía, yo lloraba. Me afectaba lo mínimo. Me ponía roja como un tomate, enrabietada o entristecida. En seguida se me notaba, no podía disimularlo.
Fui creciendo y como toda persona buena en exceso, solía sufrir la falsedad de la gente. Se aprovechaban de mí, me utilizaban. Y yo, en lugar de enfadarme, de devolvérsela... yo en lugar de ello, solamente lloraba. Lo pasaba horriblemente mal y al poco tiempo les perdonaba. Lo sé, era estúpida. 
¿Alguna vez habéis escuchado la frasecita esta que dice: 'De bueno eres tonto'? Pues así era yo.
Así era hasta que se pasaron de la raya. Se cruzó en mi camino el dolor en persona, la maldad misma. No lo vi venir, confié, le ofrecí todo lo que tenía y le intente hacer feliz. Poco después la puñalada que me asestó fue tal que pasaron meses hasta que dejé de llorar.
Sin embargo, ese mismo día, el día en que las lágrimas cesaron, yo ya no era la típica chica buena, la alegría personificada... Algo en mí cambió. Mi alma se oscureció.

No sufriría más. Así lo decidí. Ya no me importaba nada ni nadie, tan sólo yo misma. Venganza, rebeldía, desobediencia. Me eran indiferentes los sentimientos de los demás. ¿Que me odiaban, que le había hecho daño? ¿Y se supone que eso debía importarme? Allá ellos con sus roturas internas, no era asunto mío hacerles sonreír. ¿Quien lo había hecho alguna vez por mí? Nadie, absolutamente nadie. No sería yo quien moviera un dedo por ellos, por vosotros, por quien fuera que necesitara mi ayuda.

Era una nueva yo, contraria a la anterior. Ahora valorarían todo lo que había hecho por ellos, rezarían porque aquella chica buena regresara. Pero ella no volvería. Alma oscura, ciega queda.

Autora: JustSmileAndDreams